Cómo acceder a los CAEs en el sector agroalimentario
El sector agroalimentario constituye uno de los pilares fundamentales de la economía española, tanto por su contribución al PIB (en torno al 11 %) como por su capacidad para generar empleo y actividad productiva en todo el territorio.
Su elevado consumo energético, especialmente asociado a procesos térmicos, frío industrial y sistemas de riego, convierte al Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) en una herramienta estratégica para reforzar la competitividad del sector y mejorar la rentabilidad de las inversiones en eficiencia energética.
Retos y oportunidades de los CAEs en el sector agroalimentario
Para conservar su competitividad en un entorno productivo cada vez más globalizado, regulado y exigente, el sector agroalimentario se enfrenta a tres grandes retos. Estos desafíos, además de marcar la hoja de ruta de la modernización del sector, pueden vincularse directamente con oportunidades de ahorro energético susceptibles de generar CAEs.
1.- Avance de la digitalización de los procesos productivos
La incorporación de soluciones digitales permite reforzar el control operativo, optimizar el uso de la energía y mejorar la eficiencia global de instalaciones agrícolas, ganaderas y de transformación alimentaria. Entre las tecnologías que facilitan una gestión más precisa del consumo energético destacan:
- Sistemas de monitorización en tiempo real
- Automatización de líneas y procesos
- Dispositivos IoT aplicados a entornos productivos
Cuando estas soluciones contribuyen de forma medible y verificable a reducir los consumos, pueden integrarse como ahorro certificable dentro del marco del Sistema CAE.
2.- Impulso de la sostenibilidad y del uso eficiente de los recursos
El sector agroalimentario avanza de forma progresiva hacia prácticas más sostenibles, impulsado por la normativa europea, la reducción del uso de fitosanitarios y la transición hacia modelos productivos de menor impacto ambiental.
Muchas actuaciones vinculadas a la sostenibilidad conllevan ahorros energéticos relevantes que pueden transformarse en CAEs, especialmente aquellas relacionadas con:
- Optimización de consumos térmicos
- Frío industrial
- Sistemas de bombeo
- Climatización en explotaciones ganaderas
De este modo, las inversiones destinadas a mejorar la sostenibilidad operativa pueden beneficiarse de un retorno económico adicional gracias a la certificación de los ahorros obtenidos.
3.- Presión por reducir el coste energético en una cadena intensiva en consumo
La cadena agroalimentaria se caracteriza por un uso intensivo de energía en múltiples fases del proceso productivo. Esta circunstancia, unida al impacto del coste energético sobre los márgenes del sector, convierte la eficiencia energética en un reto prioritario.
Entre las actividades con mayor demanda energética se encuentran:
- Procesos térmicos en la transformación de alimentos
- Sistemas de conservación en frío
- Bombeo para riego
- Secado, almacenamiento y manipulación de productos alimentarios
Estas operaciones presentan un elevado potencial de ahorro cuando se sustituyen equipos, se optimizan procesos o se modernizan instalaciones.Al reducir el consumo de energía final, estas mejoras permiten generar CAEs que contribuyen a compensar una parte significativa de la inversión realizada.
¿Qué actuaciones agroalimentarias son susceptibles de generar CAEs?
Para dar respuesta a estos retos, las empresas del sector agroalimentario están incorporando actuaciones técnicas que mejoran la eficiencia de sus procesos y permiten reducir los consumos energéticos de forma medible.
Muchas de estas actuaciones, además de modernizar las instalaciones y optimizar el uso de los recursos disponibles, generan ahorros energéticos certificados dentro del Sistema CAE.
A continuación, se recogen algunas de las medidas más habituales que, correctamente ejecutadas, pueden contribuir tanto a la mejora de la competitividad del sector como a la obtención de CAEs.
Mejora de procesos térmicos y sistemas de frío industrial
- Sistemas de refrigeración y conservación de mayor rendimiento
- Sustitución de calderas por tecnologías de menor consumo
- Recuperación de calor residual en líneas productivas
- Implantación de bombas de calor industriales
Estas actuaciones suelen tener un impacto energético elevado debido al peso del frío industrial y los procesos térmicos dentro de la cadena agroalimentaria.
Optimización energética en plantas de transformación de alimentos
- Sustitución de motores y ventiladores por equipos de alta eficiencia
- Optimización de sistemas de aire comprimido y frío industrial
- Automatización y control energético de líneas de producción
Permiten reducir el consumo eléctrico en procesos continuos o semiautomáticos, muy presentes en la industria cárnica, láctea, hortofrutícola y de bebidas.
Eficiencia energética en explotaciones agrarias (sector agropecuario)
- Sistemas de bombeo con rendimiento optimizado
- Equipos de riego de bajo consumo energético
- Climatización eficiente en explotaciones ganaderas
- Iluminación optimizada (LED) en instalaciones agroganaderas
Las actuaciones relacionadas con riego y bombeo generan especialmente ahorros estables y recurrentes a lo largo del año.
Claves para maximizar el retorno de los CAEs en el sector agroalimentario
El retorno de un proyecto CAE en el sector agroalimentario depende tanto del volumen de ahorro generado como de la adecuada preparación del expediente y de su correcta comercialización. Las empresas del sector obtienen mejores resultados cuando aplican las siguientes prácticas:
- Documentan el proyecto desde su inicio con datos energéticos fiables
- Ejecutan actuaciones con impacto relevante en consumos térmicos o eléctricos
- Llevan a cabo una verificación rigurosa para asegurar la aceptación del expediente
- Comercializan los CAEs mediante procesos competitivos que maximicen su valor
Para lograr el mejor resultado, EPSA acompaña a las empresas del sector agroalimentario durante todo el proceso, desde la identificación de actuaciones alineadas con los retos actuales del sector, hasta la preparación técnica del expediente y la comercialización de los ahorros certificados.
Este enfoque permite transformar mejoras operativas en CAEs verificables, optimizar su valor en el mercado y acelerar el retorno de las inversiones en eficiencia energética, contribuyendo a reforzar la competitividad del sector en un entorno cada vez más exigente.